
LOS INICIOS
las casas
Patricia se crió con su madre y su padre en la casita alquilada de Turadera, luego a causa del infortunio se hizo mujercita en la villa, en casa de su abuela, que no era la misma casa en que se había criado su padre.
Cuando el marido de doña santa abandonó a su mujer y su hijo, ella __que no soportaba la relación de dependencia ni estaba dispuesta a dejar a su hijo por ir a trabajar__ya no pudo pagar el alquiler y fueron a parar a la villa, a lo de una amiga solidaria y piquetera que les hizo un lugarcito en su humilde pero digna casilla de madera y lata. Ella dormía con la amiga y el niño con los hijos de la amiga
Los hechos en la vida de los pobres, suelen hacer que la historia no cambie y se repita y se repita, no obstante ella estaba dispuesta a torcer el curso de la historia sin abandonar su condición de villera y de pobre.
No permanecieron mucho tiempo en casa de su amiga. Gracias a su espíritu indómito, a su férrea disposición no consciente a torcer el curso de la historia y al comisario de la Delegación, con quien había sabido vincularse sin deberle ni que le deba, pronto pudo mudarse a una pieza de material que estaba justo a la entrada de la villa, a unos cien metros de la autopista.
A Doña Santa siempre le fue bastante bien en el sentido de la vivienda, y eso ella se lo atribuye al hecho de que no es una mujer egoísta, pero sobre todo al hecho de que nunca le importó compartir lo que había y lo que no.
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