viernes, 27 de abril de 2012

TUMORROU (facenovelita) episodio 42


Esos dos primeros días compartimos además de las idas y vueltas, mucha charla, aunque se evitó hablar de la cosa que hacía al motivo de mi estadía, ayudar a encontrar a su hermano. Tampoco se habló de los padres, ni de los suyos ni de los míos, todos desaparecidos y muertos en cautiverio, tratamos de evitarlo, era preciso hacerlo para afirmar primero la confianza en nosotros mismos que nos permitiría luego tocar la llagas.

Aunque debo decir que si no hablamos no fue tanto por mí como por ella. Era obvio que la caro necesitaba un tiempo previo y evitaba con distracciones entrar en tema , seguramente le resultaría muy doloroso, y es claro que no se trataba meramente de una tarea a realizar los dos. Esa previa, que pudiera parecer extraña fue en verdad una cuestión de cuidado muy necesaria.

__ sabías que tenés una mirada tristona, como apagadita ?, me dijo en un momento.

No me sorprendió porque ya me lo habían dicho otras veces y porque yo mismo siempre tuve conciencia de eso, entonces le digo,

__ cuando en el arranque mismo de la vida los ojos pegoteados de un recién nacido buscan los de su madre para reflejarse y empezar a vivir y no los encuentra, se les ponen los ojos tristes de una tristeza que ya no se borra.

Ella no dijo nada, me abrazó con la ternura y la fuerza de una madre inmensa que cobijaba en el hueco todo de su cuerpo al hijo para aliviarle algún dolor. Me sentí como seguramente debe sentirse un niño cuando la mamá lo abraza. Hubiera deseado que ese momento durara toda la vida y lloré.

me preguntó si quería te o café y así empezó a charlarme de otras cosas, de esto, de aquello, del calor, del tiempo, de mi soltería, de los hijos, los de ella, también de fútbol porque ella es hincha fanática de “las pumas”, un equipo nicolaseño que solo admite mujeres fanáticas como hinchas, entonces yo le dije que el fútbol es cosa de hombres y que la mujer que lo juega debe ser necesariamente machona, ella me dijo que eso era un disparate, que la feminidad no tiene que ver con practicar un deporte y que yo era un machista insufrible y discriminador, y yo a propósito le replicaba, le dije que con el hokey, el tejido y la cocina las mujers tenían bastante, entonces ella se embaló y me respondió

__porqué no te vas un poquito a la mierda…?! Ahora en castigo esta noche cocinás y lavás vos. Me encantaba verla cuando se enganchaba y rabiaba con las huevadas machistas que yo le tiraba.

__cuando te enojas te ponés más linda, le dije en un momento, y ella se quedó, pero enseguida respondió

__ ah si?, entonces en adelante no te voy a dar el gusto. Hasta que por supuesto, como buena mujer, se volvía a enganchar y yo me mataba de la risa…

es tan linda la caro cuándo se enoja!

Continuara tumorrou

No hay comentarios:

Publicar un comentario