lunes, 15 de octubre de 2012

doña santa viller (fragmento)



Una observadora critica de la realidad

Ella tenía una sola actitud frente a los hechos, podría decirse, que no meditada. Actuaba con mano suelta, mas bien espontanea, natural, operativa, resolutiva particularmente en temas de la convivencia cotidiana. Eran las suyas observaciones francamente conciliadoras, no en un sentido político o ventajero, sino en ese sentido poco común del parecer.
Con su entender nutre el pensamiento de aquellos que adoptan posturas bien intencionadas pero que son un mamarracho, como por ejemplo cojerse a la hermana menor de la mujer
__a mi me parece que eso no está bien ni mal, decía ella, es con una o con la otra, y siempre con la verdad aunque te caguen de un palo, decía. Y así era de conciliadora frente a los hechos de la vida en la villa.
Criarse en un convento de orfandad equivale a decir que o concilias o moris de resentimiento, y ella eligió dejarse conciliar.
Siempre tuvo una clara conciencia de las cosas del bien común y sabía tomar partido, a veces bien a veces no tanto, pero tomaba. Eso llamó la atención de algúun que otro puntero político que merodeaban la villa y vieron la cosa en la villa con mucha desconfianza.
Por dar un ejemplo, cuando fue lo de De La Rua ella no solo no salió a la calle sino que se paró a la entrada y les prohibió a los de su villa seguir la arenga del puntero para salir al saqueo o a la cacerola, decía;
__si ese señor no sirve ya se va a tener que ir, pero cuando sea el tiempo no cuando a cada uno se le de la gana
Ella no votaba porque en ese entonces no tenia su DNI en regla, y aunque lo hubiera tenido no lo hubiera hecho tampoco, como no lo hizo cuando lo tuvo
__qué esperanza, decía cuando le preguntaban porqué no
__el voto es cosa muy seria y para eso tiene que haber mucha seriedad. Y fue así porque cuando llegó el tiempo de decidir el destino de las cosas y de la vida dentro de la villa, el voto fue la herramienta por excelencia, la única forma. Se votaba todo, eso sí, una vez que se votaba algo pobre del que no cumplía
ia o del que no hacía
Volviendo al tema de cuando fue lo de De la Rua ella dijo que esa no era forma de  expresarse
__¿porqué  no salieron a saquear y golpear los tachos a los milicos cuando se llevaron los pibes a la guerra (por lo de Malvinas)
También antes y sin entender las razones, criticó la renuncia del Chacho.
__es un pícara dice el general, dice que no se mete en política pero le dá al pico que dios te libre
Ella era así opinaba con razones y con desencuentros y cuando se la enfrentaba con estas cosas siempre tenía un porque, un porque Chacho, un porqué no, un porqué esto o un porque lo otro. Ella al Chacho aunque lo vió una sola vez por la zona esperando el colectivo, le tenía gran simpatía porque decía que era un villero y que tenía cara de caballo. Claro que Patricio, también tenía cara y dientes de caballo. Seguramente la cosa vendría por ese lado.   
Lo cierto es que por esos tiempos, y con el tema del paco instalado, la doña empieza a dejar de ser en cierto modo la casquivana de lujo de la villa para ser el alma inspirada e inspiradora de lo que sería el Movimiento Villero en la Villa y su ulterior transformación.
En cuanto a lo del comisionado Funes que le había dicho que poco y nada él podía hacer con los narcos del paco, le replico con energía a su general
__ yo pienso que Funes si lo sabe y no puede hacer nada tiene que denunciar lo que tiene que denunciar y después si no lo escuchan que renuncie
Y no era que ella tuviera formación ni lectura ni nada de eso para opinar como opinaba, lo único que tenía bien incorporado era su historia en relación con la intuición, la pertenencia, los códigos de la convivencia y el cuidado, cosas que le había dado el orfanato
__a mi que no me lo vengan a contar, esta villa es como el orfanato y de eso yo se algo
 Aunque mas que nada, lo que hacia lo hacia porque ella era naturalmente santa, una observadora implacable y crítica sin llegar a ser chusma. Y sobre todo estaba dotada de un poco común sentido común, pero lo mas importante de todo era que sentía responsabilidad por el otro y la otra, y eso se lo enseñó el burdel, si señor el burdel le enseño el cuidado por el otro y la otra, aunque parezca esto una blasfemia. Porque lo que no se tiene no se tiene, y lo que no se sostiene no se sostiene.

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