
Los primeros
Es por eso que cuando los primeros travas llegan a “casa mia”, doña santa loca de contenta organiza una gran fiesta que más que fiesta es una celebración, y declara
__ ahora sí, con travoltinos en la escena, la Casa está en orden, (por completa) brindemos, rindamos homenaje a la creación.
Ese sábado a la noche; travas, putas, ex combatientes, villeros, clientes, chusmas y allegados, esposas y concubinas, hijos propios y de putas, guiados por doña santa en persona organizan una gran, es la fiesta inolvidable en donde no faltaría ni la birra, ni la piza ni el faso. Y de ese modo; entre lágrimas y sonrisas, con el juego de las lágrimas por delante, con el corazón de cada uno y de la villa a cielo abierto, con el claro de luna jugando en un derroche de estrellas, doña santa estrella una botella contra la puerta de hierro de entrada y declara ignaugurada la Jaula (así dijo). Y Casa Mía fue el eden perdido.
Con abrazos y apretones, besos y chupones, arrumacos llenos de polvos por los rincones, al ritmo de la cumbia villera, el cuarteto y el lago de los cisnes, a todo volúmen, en ese gran kilombo y de la mano de doña santa, van tirando de a poco en la Casa, la propia villa por la ventana
Esencia y figura del trava
dice la Doña que “El Trava” es el símbolo de la rebeldía, (activa y pasiva) de la transgresión hecha carne en el puro deseo sexual. El trava es revolución sin tiros, dice. Para ella ellos simbolizan pureza en la “búsqueda”,
__que no me los jodan, dice, hoy por hoy ellos/as son el símbolo mayor de la pura búsqueda. la genuina búsqueda que culmina en encuentro. Encuentro que como todo en la vida, acaba, y ellos lo acaban acabando como dios manda, y agrega, no me digan que no son una monada, y no es casual que piense así; tiene un motivo fundamental.
Encuentro significa para la santa, la razón de ser de la condición del Ser. Dice de la naturaleza del encuentro que encarna en esa necesidad constante el “travoltino”, (también así dice del trava) que es un culto sagrado que no necesita de templo ni de ninguna clase de forma ni elemento u objeto previos, a no ser un forro. Tampoco importa que esos encuentros sean; circunstanciales, casuales, pactados, al paso, a cualquier hora, de cualquier manera; parados, sentados, de rodillas, acostados o en cualquier lugar; en una plaza, un parque, una esquina, un baldío, un bar, un rincón, un auto, un camión, un baño, un hotel, atrás de un mostrador, una parada de subte, de trole, de colectivo, de taxi. Es esta naturaleza tan variada de formas, de espacios y la absoluta precariedad de cosas que se necesitan lo que también emparenta al travoltismo (así también llama al fenómeno trava) con la villa, amén de otras tantas bajezas. Bajeza en el sentido de que en la villa, tanto como en el mundo trava, todo está a ras del suelo, bien abajo, sobre la tierra
__ una buena parada les viene bien. Donde hay una buena parada es casi seguro que vas a encontrar un travoltino esperando, nos dice la santa.
Doña santa cuando habla de estas cosas sobrenaturales que son esencias de las cosas creadas, lo hace con una convicción y una fuerza también sobrenatural, y se emosiona, de tal forma que es absolutamente convincente. Habla con santa palabra.
Al fin y al cabo casi ninguna creencia tiene explicación ni fundamento de verdad, solo basta para que sea verdadera, que para quién la escuche tenga la fuerza de la certeza y de la bonanza de quién lo dice. Una locura, es verdad, y en ese sentido de la locura ella sin separarse de la fe de su creencia de cuna, funda creencia y no le teme a la crítica. Ciertamente tuvo bastantes dificultades por hablar con tanta soltura de estas cosa, de decir fundando creencia, y de no haber sido porque ella es en verdad santa y porque lo dijo en la villa, sabe dios donde hubiese ido a parar con tanto y tanto decir, o lo todo que le hubiera costado
La forma de la frotadura
Vuelve, siempre vuelve al tema de la creación y los travoltinos. Cuenta que para darle forma a ese tercer género, el Hacedor ya no recurrió a lo mismo de siempre; la tierra, la costilla ni a ninguna otra cosa que se le parezca; como hueso, sangre, cartílago etc, sino que se valió de los órganos soberanos del goce, entonces toma un cachito de lo femenino y lo junta con un buen pedazo de lo masculino y empieza a frotarlos, bien frotados un buen rato como si se tratara de argamaza o de masita para bizcocho, y la cosa va tomando forma y cuando se quiere acordar, ya está.
Por eso se dice que a causa del intenso frote divino Eva quedó mas bien de concha grande y Adan que en principio era mas bien de pito chico, quedó más que pijudo. Por eso y a causa de los buenos pedazos, esa tercera persona del tercer género salió muy bien dotado/a, pero con una mente conchuda. También se dice que por el tanto frotar salió pajero, toquetero y calentón.
Al principio, a las terceras personas de la prehistoria el pedazo les aparecía por debajo del ruedo de la falda, hasta que con el evolucionar del tiempo supieron acomodar las cosas para que el pedazo no se estuviera mostrando por debajop de la falda, especialmente porque ya había muchos chicos; adansitos y evitas en la villamundo primitiva y no quedaba bien que se les viera o se les notara.
Hoy día en cuanto a esto de que se note o no, es como dice la doña;
__ los humanos no queremos ver lo que en le fondo estamos queriendo ver
La doña, cuando le daba a la lengua era capaza de enriquecer o denigrar cualquier teoria, propia o no propia. Pero en el fondo lo que ella quería decir , cuando hablaba estas cosas era que el trava es tan del principio mismo de la creación como todo lo creado.
La suma
Es a partir de aseveraciones y definiciones casi doctrinarias que ella deja asentado en sus Memorias, que “un Trava” viene siendo la suma, el total, la síntesis, la conjunción de los géneros “precursores”, No obstante dice que el Trava por mas que sea la suma, el producto, la conjunción de los seres primitivos, sigue siendo incompleto en si mismo hasta que muere, porque como todo, el trava se completa con la muerte, como todo ser viviente, que de no ser así, “dios nos libre de ellos”, dice la santa.
La incompletud es lo que los hace insaciables tanto en la búsqueda como en el encuentro de objeto sexual, por eso no pierden tiempo y desde muy chiquitos invierten todas sus energías en no sentir vergüenza ni complejos ni timidez, ni dolor, ni frío, ni hambre, ni codicia, ni envidia, ni avaricia, ni nada de eso, ni nada de nada, tan nada como todo en la villa, tan nada como el propio villero.
De chiquitos ocupan todo su tiempo en ser ellos as mismos/as, en la producción de sus cuerpos, no tanto en la de su mente en el sentido convencional, que es cosa que apenas sirve en general. Por eso la cosa pasa mas que nada en el cuerpo que para los demás los hace más que apetecibles y para ellos mismos es el propio templo sagrado y profano en donde habita la deidad llamada deseo. El cuerpo es el templo, y por eso no paran de hacerlo mas y mas llamativo, como la cúpula de una capilla o el campanario de una catedral. Hay que hacerlo notorio, embellecerlo, tornarlo deseable, inevitable, a cualquier precio.
Para el trava la vida es algo secundario, solo un medio necesario en el contexto de esa realización total y personal, aunque en el fondo no les hace falta porque ellos no la viven, la sobreavuelan o la viven sumergidos en el zumo villero. No hay caso los de pura cepa son villeros. La vida temporal, el tiempo puntual de los minutos, de los años y todas esas cosas, no existe, como en la villa. El tiempo real de un travesti es solo tiempo de placer que no se mide en la escala del tiempo de los otras cosas, y esta cifrado únicamente en la búsqueda y encuentro, no de un tipo, ni de dos, ni de tres, sino de todos, porque los necesita a todos en su marcha vital y febril hacia su completud y la perfeccion total que viene a ser, eso que doña santa llama; “ser mas allá de dios; una diosa total”.
__Muy exagerado? _ se pregunta la doña y ella misma se responde
__ puede ser, pero para llegar a ser diosa total, no basta con andar por la vida como tantos y tantas que se creen diosas porque andan muy vestiditas de mujer, muy adornaditas, muy producidas, muy llenas de joyas, de siliconas y aceites, no basta con saber mover el culo al andar, ni hablar con abundancia de gestos exagerados y con voz de mujer, tampoco basta con salir por la tele, ni saber aplastar la verga en la raya del culo para que no se note el bulto que es cosa de “chongo” .
De ningún modo, nada de eso es esencial. Para ser verdaderamente Diosa Total lo que se necesita es otra cosa; es lo esencial e invisible a los ojos, y eso significa ni mas ni menos que haberse sentido siempre por dentro, desde los primeros pasos, desde los primeros atisbos de la conciencia del ser, bien y muy mujer, mas mujer que la propia madre. Eso es para la doña una “diosa trava total”, y es cosa que no se ve todos los días__y cuando la doña dice estas cosas, se acomoda los pechos como para convalidar valla uno a saber que fantasías suyas y se le iluminan los ojos como a los santos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario