viernes, 16 de noviembre de 2012

DOÑA SANTA VILLERA (fragmento)



Reproducción responsable. No al embarazo casual

Carteles en hojas de diario dicen; “un hijo es un bien del cielo” unos y  otros “no sean forros, NO a los  embarazos casuales”. Aparecieron estos carteles pegados por toda la villa, de la noche a la mañana.
Eran  eso también Seña. 
Aunque algunos piensan que solo fue cosa de la doña que en su desvelo se puso a pintar en hojas de diario las consignas y antes que cantara el gallo salió a pegar.

Hacía rato que se le había puesto en la cabeza que con la superpoblación, el propio peso de la gravedad y la sobre carga iba a hacer que se hunda la base de la villa, que todo iba a ceder y la villa iba a ser un gran charco de lodo y mierda. 
Seguramente que esta no fue la causa de la pegatina porque claramente es cosa de delirio y  no cosa de conciencia de la gravedad de una cosa.
Doña santa, atenta a todo asunto de gravedad una noche consigue saltar el alambre (muro) y antes de que cante el gallo vuelve a la villa con dos bolsas de las negras de consorcio  repletas de forros para empezar a repartir por toda la villa. Una barbaridad de forros que había que ir usando antes de que se vencieran y terminaran pinchándose en el momento culminante de la eyaculación. 
El villero, se dice que tiene una potencia de penetración de chorro que triplica a la de cualquier otro ser vivo y cuando algo le gusta, lo repite y lo repite y lo repite. 
__ Lo de los forros estuvo bien pero eso de cruzarse el muro (alambre) estuvo pala mierda doña, ¿y si se me muere pegada?,,, usté ya está grandecita doña, y ni que hablar del ejemplo¡…le reprocha el general que antes que cante el gallo ya está tomando mate en el Patio
La doña no dijo nada, bajó la cabeza y se cagó de risa. 
Fue a partir de allí que fueron por la tripa de la gallina al forro

Siempre es igual la gravedad de una cosa por evidente que sea, no se ve del todo hasta que  te toca en carne propia. No fue solamente el temor a que el peso venciera la gravedad, ni por su santo celo de santa por la concha y el vientre villero, aunque eso estuvo presente en su sentir y en su decir. Hubo otra cosa en ese acto impulsivo por salir a enforrar todo.
La nena desde el día en que tuvo su primera menstruación tiene una regla perfecta, todos los meses entre el 5 y el 7 le viene y le dura exactamente 3 días, pero ese mes se le habían juntado a la nena muchas cosas; lo del tiro en la espalda a su cotolengo Peludo, lo del noviazgo inesperado de la China con su madre que aunque es cosa del publico conocimiento y del agrado de todos, a la nena que no se lo esperaba le impactó porque como dice doña santa
__una cosa era mi hijo, por puto que fuera y otra cosa es un trava. 
Doña santa suele aplaudir por fuera cosas de las que reniega por dentro, suele ser contradictoria y todas esas cosas del malestar con lo de su nuera y la China lo charla en la casa con su nieta.
__hace muy mal doña, la piba no es su amiga y la madre es la madre y la China es una gran tipa que a la nena la cuida como si fuera el padre, le dice el general, pero ella agacha la cabeza, no dice nada y se caga de risa. 
 La piba tuvo que pasar lo de la muerte de una beba de 2 años por una bala perdida que le afectó y mucho.   También pasó lo de la casi muerte de una compañera de brigada por un aborto que le practicó una doña que nada entendía de asepsia ni de ninguna de esas cosas. En una villa en un mes pasan muchas cosas, cosa que por no verlas son invisibles a los ojos, los de cualquiera menos para los de Patricia que es un primor de sensible con su gente. 
El tiempo de villa es un tiempo intenso, gris, tanto como infecundo. Por todo esto  y por otras razones mas que no vienen al caso, la nena estaba muy mal, preocupada, a la nena se le cruzaban ideas grises por su cabecita,  y mas de la cuenta. por eso se le atrasó la regla y se le hinchó la pancita que parecía que estaba de 3 meses.
Aunque ella no decía nada en la casa su abuela estaba con el alma en la boca con el tema de que si le vino o no le vino
Doña santa desde la menarca de su nieta estuvo pendiente de cada menstruación hasta que fue grande y tuvo el primer hijo, podría decirse, hasta con devoción estaba pendiente cada mes. Le contaba los días como si se fuesen los días de una novena. Finalmente por suerte, porque fue por suerte y no por otra cosa, muy retrasada, le vino, y le vino como una catarata. Doña santa recupera el sueño pero el tema de cuidarse al coger le quedó picando en la mente tanto o mas que cuando fue el tema del paco.
Durante todo ese tiempo de “falta”, que pareció un siglo de largo, la vida en la Casa fue una tortura para  todos porque a pesar de que la nena juraba y perjuraba, contaba y recontaba que lo hacía solo con el cotolengo Peludo y que el cotolengo se cuidaba porque al pibe le encanta acabar en la cara o en la espalda,  a la abuela que tuvo que escuchar todo eso, le venían como ganas de vomitar del asquete que le daba el solo figurarse a su nieta completamente desnuda con el cotolengo peludo en bolas, encima de la nena toda chorreada de leche, porque se lo imaginaba al peludo acabando un chorro enorme, y se le había puesto en la cabeza que igualemente podía quedar, y esa fue la causa de su sufrimiento. Ella le decía
__nena, por más que te acabe encima, con una gotita que se le escurra entre las piernas, ya está¡
__pero abu, yo me conozco mi cuerpo, decía la nena, además cuando el pibe está por acabar cruzo las piernas que no te imaginas abu. No te preocupes que es un retraso porque estoy angustiada con todo lo que pasé, abu me pasaron un montón de cosas este mes y vos sabés¡
El asunto es que a la nena le vino y ese fue un día de júbilo para la santa, por fortuna dios quiso que no hubiera embarazo no esperado, pero el miedo se le prendió en la mente a la doña como una garrapata blanca y estuvo 10 noches sin dormir (dormía la siesta) pensando en si la nena hubiera quedado.
                                                 

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