HASTA LAS PRIMERAS SEÑAS
Según el intimo sentir de doña santa
villera todo cambio llega con el ejercicio de la “paciencia activa”, activa en el pensar, en
el decir y en el obrar.
__ paciencia activa hasta las primeras señas, pero sin armas ni violencia, opina el
general
__ con el alambre es suficiente (muro), 220, son 220, dice.
El bien sabe del peso de un arma en las manos de quién quiera que la levante por haberlo vivido en carne propia durante la "siniestra guerra" como él le dice.
tanto él como la santa saben que las cosas no han de cambiar matando y muriendo, ni tampoco de un día para el otro
__hay que estar muy atentos a las primeras
señas de muerte y transfiguración, dice la santa al referirse al cambio total y definitivo.
La transfiguración, ella sabe que es algo que acontece con el mismo cuerpo luego de la muerte y eso lo traslada a la idea de muerte
total y definitiva de un sistema (civilidad), no de las personas que la componen, que de un modo u otro ya están muertas o muriendo a causa de eso mismo.
Cuando en la villa el villero común empiece a darse cuenta de esas cosas, esas serán las primeras señas del tiempo villero supremo, señas del porvenir desconocido y anhelado, señas que doña santa ya observa y mide con cautela en la
intimidad de su meditación al pie de su santuario y luego la proclama en la calle, al este del paraíso (autopista), a un costado y en el centro de todo.
Cosas fueron esas, de las que hoy por hoy, apenas si se saben o se
tienen memoria, dado todo lo por venir y además porque aquello fue algo íntimo de la
intimidad, algo propio de la naturaleza intima de la cosa en sí, de la
meditación de la cosa, de la voluntad y sobre todo del delirante equilibrio que
alienta la idea en sí por ese don santo del pensar que tiene el artista,
porque doña santa es una artista y si así no fuera, con la santidad solamente
no le hubiese bastado nada más que para rezar.
Doña santa muy santamente fue
trasmitiendo todo eso, de a poco, muy de a poco (cosa de loco), mas por la
trasmisión de pensamiento y la mirada, que por ninguna otra cosa, a toda esa gente que con su santa paciencia activa espera todo eso, pero nada mas que eso
La premisa fundamental
En todo ese tiempo de la acción organizada paciente y activa de
las Brigadas, se contó para seguir avanzando con los primeros resultados de
la aplicación práctica de la premisa fundamental de la cosa en si.
Al villero común no le es fácil darse
cuenta de nada, sobre todo cuando algo no está a la vista no le es fácil darse cuenta y esto juega a favor del Comando Supremo porque, como dice el general
__así no rompen las pelotas con preguntas.
Pero el hilo conductor
de la propia historia que es sabio, apunta precisamente a descivilizar, deshumanizar, tribalizar, barbarizar, a dignificar lo primitivo, llama a la insubordinación, jamás se ampara en la cobardía, rescata lo instintivo natural por sobre el entendimiento racional civilizado contaminado y mentiroso, pues va en auxilio de ese hombre ancestral venido a cosa desecho. En eso consiste en definitiva la lucha, en la resignificación de la cosa
De 500
años a esta parte el humanismo
occidental, la civilidad, el academicismo, el cientificismo, la poca gracia, la
tecnológia y todo lo demás (menos el arte) que adorna la modernidad, incluyendo la arquitectura
y el aeromodelismo se ha ido incrementado a pasos de pavura. Todo eso sumado (menos el arte) le ha aportado al mundo el caos; un caótico y
enorme frasco de veneno contenido en las estrucuturas urbanas,
suburbanas y campestres, además del caos de veneno en pequeñas dosis contenido en bositas biodegradables.
De manera que por mas provocativo que
resulte lo dicho y lo hecho por la
comunidad villera, a la luz del pensamiento de su santa, queda claro hasta para
los que no la tienen tan clara que hay que seguir adelante con todo el recorrido trazado por el ideario de su santa villera, el general y
los Ex.
__ no podemos fallarnos, contamos con nosotros
mismos que no es poco, dice la doña.
Efectivamente La villa aparece en este
trance como el último bastión,
__si le fallamos a la villa le fallamos a la vida.
Si nos dejamos seducir y nos dejamos contaminar de humanidad civilizada, le
estamos dando el golpe de gracia a nuestra naturaleza toda.
En cinco palabras
Doña santa enuncia sus cinco mandamientos:
Que la mierda y la basura no estén amontonándose
en las zanjas.
Que la mierda tenga un lugar y la mugre
otro
Que nadie se acerque al alambre (muro)
Que el agua de lluvia se junte, que no se
deje correr como agua que no has de
beber, y el mas importante de todos;
Que todo fruto de la tierra, sea niña, varón, trava, planta, animal, o bicho, todo
lo que sea fruto de la tierra, sea
concebido responsablemente y cuidado, que tenga un justo destino tanto en el crecimiento,
como en el procesado, como en el almacenado, como en la crianza, según de lo que se trate.
Por esos tiempos de conciencia, se añade al cultivo del tomate, la papa y la cebolla. Cierra de ese modo la villa su Ciclo del Guiso.
Lo cierto es que a partir de estos mandamientos, en la villa ya todos están ocupados; están los recolectores de
mierda que cada mañana la juntan y la depositan cerca de los surcos, están los
sembradores de papa, los de cebolla, los del tomate, están los recolectores, los que van
colocando por los techos chapa doblada para que el agua se almacene y no corra como
agua que no has de beber.
Se introduce el uso obligatorio de la
lavandina, que se extrae de una parte del cerebro de la gallina, y del forro que se
saca de la tripa misma de la gallina. Son los Tiempos de la Gallina, se le levanta monumento y se instituye el día de la Gallina que coincide con
el aniversario de la llegada de doñas santa a la villa; un 17 de octubre. Dice el General en un 17
__ La gallina es al villero lo
que la vaca es al indio de la india.


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